Dingo, el perro salvaje australiano
Uno de los perros más antiguos que existen es el dingo, también conocido como el perro salvaje de Australia. Tiene su hábitat en este continente y se le puede encontrar en todas las zonas excepto en la isla de Tasmania. La palabra dingo procede del dharuk o eora, una lengua aborigen, que se habla en la zona de Sídney.

Al verlo, podemos apreciar en él características tanto de los lobos como de los perros actuales, por lo que los científicos piensan que el antecesor de los perros actuales podía tener una apariencia semejante al dingo.

Los expertos no se ponen de acuerdo sobre cómo llegó este animal a tierras australianas. Algunas teorías indican que fueron llevados a Australia hace 15.000 años por los habitantes de Koori mientras que otros expertos piensan que el dingo está emparentado con los perros salvajes del sureste de Asia, y fueron llevados a Australia por navegantes en sus expediciones.

La altura de los ejemplares adultos varía entre los 50 y 58 centímetros. Su pelaje es amarillo jengibre, rojizo o amarillo arena.

Se alimentan principalmente de carne, aunque en épocas de escasez también comen reptiles, pequeños insectos, aves, roedores o roedores. También se alimentan de conejos, animal endémico en Australia. Cuando quieren cazar piezas mayores, como los canguros, se agrupan en manadas para hacer la caza más efectiva.

Contra lo que se cree, estos animales no sólo viven en Australia, sino que también se pueden encontrar ejemplares en Asia, donde viven más cerca de los humanos que en Australia, por lo que en su dieta también incluyen arroz, fruta e incluso no dudan en comer desperdicios humanos. Los ejemplares asiáticos son un poco más pequeños que sus congéneres australianos.