Cuidados del pato
Pocas mascotas despiertan tanta ternura en nosotros cuando son pequeñas como los patos. Nada más verlos nos enamoramos de ellos y decidimos que lo queremos como mascota, pero cuando llegamos a casa nos damos cuenta de que no sabemos lo que come o cómo debemos cuidarlo. Por ello te aconsejamos cómo hacerlo:

Lo primero que debemos tener en cuenta es que, con el tiempo, el pato irá aumentando de tamaño, y debemos preverlo proporcionándole un espacio lo suficientemente amplio como para que se sienta a gusto en él. Si lo tenemos en un piso, lo mejor es proporcionarle una pecera de amplias dimensiones, donde coloquemos sus bebederos y comederos.

Si tenemos jardín, podemos habilitar un pequeño montón de paja para que la use como cama. Si tenemos espacio, lo ideal es tener al menos una pareja de patos, para que no se sientan solos. Debemos procurar que este espacio esté a salvo de otras mascotas de la casa.

En cuanto a la alimentación, la mayoría la asociamos con las migas de pan que les damos en los lagos y en los estanques, pero es mucho más variada. En estado salvaje se alimentan de peces pequeños, insectos y plantas y cuando los tenemos en casa lo mejor es proporcionarles un alimento equilibrado para gallinas o una mezcla de semillas y granos. Esto lo deberemos complementar con frutas y verduras, que les encantan, para que no sufran ninguna carencia nutricional. También debe tener siempre disponible agua fresca en un bebedero especial para patos.

Debemos tener cuidado de que no pasen demasiado frío ni demasiado calor, sobre todo cuando son pequeños. Es necesario también limpiar frecuentemente su cama tanto por la salud del animal como por la nuestra.

Los patos son excelentes compañeros, sobre todo para los niños, pero debemos enseñarles a manejarlos con cuidado para que no lastimen al animal.