Cómo proteger las almohadillas del perro en la nieve

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Con la llegada del invierno son muchos los dueños de perros que disfrutan de paseos por la sierra o la montaña en compañía de sus mascotas, lo cual, cuando llega el invierno, se transforma en paseos por zonas cubiertas de nieve. Al igual que a nosotros, a los perros les encanta jugar con la nieve, pero deberemos tomar algunas precauciones para asegurarnos de que el animal no sufre ningún daño al caminar por la nieve.

Es aconsejable llevar siempre un botiquín porque bajo la nieve puede haber cristales o algún otro elemento que pueda causar una herida al animal al correr o asaltar sobre ellos y de ese modo podremos curar la herida sin que se infecte.

Si el animal es muy joven , dado que sus almohadillas no están completamente preparadas para la nieve, es aconsejable protegerle las patas con botitas o calcetines para perros que podemos encontrar en las tiendas para mascotas, fabricados en látex o neopreno.

El problema es que no siempre se acostumbran a ellas y pueden resultarle molestas, por lo que no sentirá cómodo al correr o caminar. En ese caso puedes proteger sus almohadillas con un producto específico para esta protección, que forma una película protectora sobre ellas, endureciéndolas. Es importante que comiences a aplicarlo unas dos o tres semanas antes de comenzar a caminar por la nieve.

Si no cubres sus almohadillas debes revisar sus patas de cuando en cuando, ya que a veces el hielo o la nieve quedan atrapados entre las almohadillas y causa irritación y dolor al animal. No debes intentar quitarlas tirando, ya que le causarás más dolor debido a la sensibilidad de esta zona. Lo mejor es que dejes que se derritan y permitas de nuevo al animal reanudar su paseo.

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