Cómo cuidar una cría de hámster
Tanto si llevamos a casa un hámster recién nacido como si nuestra hámster hembra ha tenido cachorros, deberemos tener una serie de precauciones que nos ayuden a sacar adelante al animal si no tuviera la madre o a permitir que los hámsters se desarrollen en buenas condiciones si la madre los cuida.

Es muy importante tener en cuenta que, si nuestra hámster ha tenido crías, no debemos en ningún caso tocarlas antes de que éstas sean capaces de salir por ellas mismas del nido.

Si no lo hacemos así y los cogemos o acariciamos antes, impregnaremos con nuestro olor al animal, lo que puede llevar a la madre a pensar que es un intruso y acabe rechazándola y expulsándola del nido, o, lo que es peor, comiéndose o incluso matando a la cría.

Habitualmente, la madre cuidará de las crías y las alimentará, pro lo que hasta el destete sólo tendrás que darle abundante agua y comida a la madre. Si observas que, por cualquier causa no lo hace, debes ser tú quien lo haga. Para ello, y por lo que hemos dicho más arriba deberás sacar a la cría del nido utilizando guantes y dale un biberón con leche a temperatura ambiente, cuidando de que en todo momento la cría esté calentita para que no pierda calor corporal y devuélvela, también con los guantes puestos, al nido con su madre.

Si alguna cría muere, retírala también con guantes para mantener el nido limpio.

Es importante que las crías se sientan protegidas al nacer, por lo que debes colocar la jaula en algún lugar protegido de ruidos fuertes, para que se vayan acostumbrando poco a poco a los ruidos ambientes.

Después del destete, unos 20 días después del nacimiento, ya puedes comenzar a alimentar al animal con comida especialmente diseñada para crías que podrás encontrar en las tiendas de animales.