
Pocas especies en la tierra son tan coloridas como las aves. Sus plumajes presentan brillantes colores de miles de tonos, gamas y combinaciones, que en muchas ocasiones los convierten en un auténtico espectáculo para nuestra vista. Pero, sorprendentemente, los colores que nosotros vemos en ellas son sólo algunos de los que los pájaros son capaces de ver, es decir, ellos pueden ver colores que para nosotros son invisibles y tienen una agudeza visual mucho mayor que la nuestra.
Estos se debe a que en su retina tienen unos conos que son sensibles a los rayos ultravioleta, además de aquellos que, como en el caso de los humanos, son sensibles al verde al rojo y a la luz.
Estos conos les sirven para percibir, por ejemplo, los reflejos ultravioleta que muchas aves tienen en su plumaje, y nosotros no podemos ver.




























































