
Los hámsters parecen ser unas mascotas específicamente diseñadas para los niños. Su pequeño tamaño, su aspecto simpático y su carácter cariñoso hace que sean los compañeros ideales, y además resultan totalmente inofensivos para los más pequeños, por lo que su tenencia no resulta en absoluto peligrosa.
Por otro lado, son sencillos de cuidar, por lo que podemos enseñar a los niños a hacerlo ellos mismos, con todos los beneficios que ellos conlleva. Sin embargo, no debemos olvidar que los hámster son animales pequeños y frágiles y que debemos enseñar a los niños cómo manipular y cuidar a su mascota sin que ésta pueda resultar dañada en ningún momento.




























































