
Pocas razas de gatos han alcanzado la popularidad del siamés, conocido como “El príncipe de los gatos”. Ya en su Siam natal, la actual Tailandia, estos gatos eran venerados como gatos de los templos y conocidos con el sobrenombre de “Diamantes de la Luna”, lo que nos da idea de que eran muy especiales. De hecho, en aquel entonces existían muy pocos ejemplares de su raza y sólo podían ser adquiridos por las familias con gran poder adquisitivo.
Hoy en día, sin embargo, son pocos los amantes de los gatos que no han disfrutado de la compañía de un gato siamés, de su carácter extrovertido y, sobre todo de su gran capacidad de comunicación. Cualquiera que conviva con ellos puede identificar todos los maullidos, sobre todo de alegría, que suele emitir este felino doméstico, sobre todo cuando está en compañía de sus dueños, compañía que parece disfrutar casi más que cualquier otro animal, porque rara vez abandonan la estancia donde sus dueños se encuentran y suelen acompañarles en sus desplazamientos por la vivienda.




























































