Animales nocturnos
Al igual que la presencia de las plantas en el desierto es muchas veces inexplicable por la falta total de agua, existen algunas especies de animales que se han adaptado a la oscuridad como su medio natural. Tal comportamiento de los animales les hace ser considerados como animales nocturnos. También sucede con las plantas que se abren durante la noche y se cierran durante el día.

En contra de los animales diurnos que duermen por la noche, el descanso de los nocturnos se produce por el día. Con la oscuridad salen a buscar alimento. Sin embargo, en contra de la creencia común de que todos los animales nocturnos ven bien en la oscuridad, muchos de ellos tienen una mala visión. Sin duda, algunos de los animales como los búhos y los lémures tienen ojos especiales.

Sin embargo, hay otros que se basan en el olfato, el tacto, el sonido, y otros sentidos para sobrevivir en la oscuridad. Los búhos, con su peculiar visión de noche pueden cazar depredadores muy pequeños, incluso en completa oscuridad. Los murciélagos cazan a sus presas con la ayuda de la ecosonda o ecolocalización. Se generan ondas de sonido, que después de golpear en un objeto, regresan en forma de eco.

A partir de estos ecos, los murciélagos tienen la capacidad de determinar el tamaño, forma y distancia de la presa. El visón utiliza su nariz para buscar la presa y comunicarse los unos con los otros. En el desierto, la nocturnidad permite a los animales una mayor conservación del agua en el cuerpo, evitando el calor del día.