Acuarios de agua dulce
Si has decidido que finalmente vas a tener una acuario en casa debes saber que existen diferencias entre un acuario de agua salada y un acuario de agua dulce. Para aquellos que buscan un menor mantenimiento, el agua dulce (con diferencia), es la mejor opción. Tener en casa un acuario de agua dulce te permitirá que el cuidado diario de las nuevas mascotas se reduzca, prácticamente, a su alimentación y a la comprobación del buen estado de los peces.

Comprueba a diario que tus amigos están en buen estado. Simplemente puedes buscar si tienen sus aletas en buen estado, o si sus escamas están siendo atacadas por algún tipo de hongo que esté haciendo cambiar su color. Al observar a los peces unos pocos minutos, todos los días, serás capaz de conocer a la perfección cal es su estado y comportamiento “normal“. Esto te facilitará mucho detectar los problemas de tus animales.

Los peces de agua dulce necesitan tareas de mantenimiento semanal y mensual, pero como te comentábamos muy básicas. Una vez que el tanque esté establecido (es decir, que lleve funcionando un par de meses a la perfección), todavía necesitas mantener en el control de la calidad del agua. Debes comprobar el nivel de PH semanalmente (la cantidad de pH varía en función del tipo de peces que tengas) y el nivel de amoniaco (el amonio, incluso en pequeñas cantidades, puede ser mortal para los peces).

En cuanto a las tareas mensuales te deberás centrar en los filtros, los cuales deberás reemplazar. Los cambios de agua son también muy importantes. Deberás cambiar el agua cada dos semanas aproximadamente, pero lo mejor es que consultes con un experto.