Archivo marzo 2010

perrocomida Ingredientes de una dieta canina sana
Independientemente de cómo alimentemos a un perro, hay que cuidar que por lo menos su dieta cuente con una serie de ingredientes esenciales, porque una dieta equilibrada con nutrientes de alta calidad es vital para su buena salud. Los componentes esenciales de una dieta canina correcta son las proteínas y las grasas, sin olvidar un aporte de fibra. En las etiquetas de todos los alimentos para mascotas podemos observar la cantidad de estas sustancias que aportan a nuestro animal.

Las proteínas son moléculas complejas formadas por varios aminoácidos, que son los bloques de construcción de todos los tejidos del cuerpo y de todos los enzimas que facilitan las relaciones químicas del cuerpo. La mayor fuente natural de proteínas es la carne, pero, al igual que los humanos, los perros pueden obtener los aminoácidos esenciales que necesitan a partir de proteínas vegetales.

Las grasas contienen ácidos grasos esenciales. Son energía densa, con el doble de calorías por gramo que las proteínas o los hidratos de carbono; su aroma y su sabor además las hace muy apetecibles para los perros, y son imprescindibles para transportar las vitaminas. Los perros suelen preferir la grasa animal, pero la vegetal puede resultar igual de nutritiva. Por ejemplo, el aceite de linaza tiene beneficios nutricionales prácticamente idénticos a los del aceite de pescado.

La fibra es una parte natural de la dieta del perro, y necesaria para una buena digestión y unas deposiciones sólidas; la fibra absorbe el agua y transporta las vitaminas solubles por el cuerpo. La cantidad de fibra necesaria varía según la edad y el estilo de vida del perro.

tibetanos El Terrier Tibetano: guardián necesitado de compañía
A pesar de su nombre, esta raza no es y nunca ha sido un terrier de trabajo que persiguiera animales en la superficie. Los primeros occidentales recordaban a estso perros, pero su nombre tibetano es dhoki apso, que podría traducirse como “el perro guardián de pelo largo”.

Tradicionalmente habitaban en los monasterios como compañeros y perros guardines de los monjes; ambos papeles los siguen cumpliendo fielmente hoy en día. Se creía que estos perros daban buena suerte y se entregaban como regalos o tributos, lo que acabó provocando que la raza llegara a occidente.

La doctora Greig, que trabajaba en la India en la década de 1930, recibió unos cachorros de un paciente agradecido, y así estableció el primer club canino occidental de estos perros en Gran Bretaña.

Suelen pesar entre los 8 y los 14 kg, alcanzan una altura es de 36 a 41 cm a la cruz, tienen un cuerpo fuerte y compacto, pies grandes y redondos escondidos bajo el abundante pelo de color variable, orejas en forma de V y doble capa de pelo, ondulada o lisa. Aunque amables, afectuosos y sorprendentemente vivaces, los terrier tibetanos nunca han llegado a ser tan populares como sus parientes más pequeños, los lhasa apso.

El único y acusado problema del carácter de esta raza es su ansiedad ante la separación: sufren mucho más que otras razas y se vuelven ruidosos e incluso destructivos si se los deja solos durante mucho tiempo. Aunque sus quejidos y ladridos se pueden llegar a controlar con un buen adiestramiento, los aullidos son más difíciles de eliminar; es algo que tendremos que tener en cuenta antes de decidirnos por esta raza.

botiquin Botiquín para las mascotas
Los accidentes ocurren. Un botiquín de primeros auxilios específicamente destinado a tu mascota es muy útil, ya que en él podrás tener medicamentos e instrumentos que no podrás encontrar en el de los seres humanos. Tú mismo, serás el encargado de montar el botiquín en cuestión reuniendo y guardando todo lo que necesites en un recipiente de plástico duro con una tapa de cierre hermético. Aquí tienes algunas sugerencias para organizar el kit de primeros auxilios de tu mascota:

- Documentación
Nombre, número de teléfono y dirección del veterinario. Si el vuestro no tiene servicio de urgencias, ten a mano el de uno que sí tenga. Debes guardar con cuidado una lista de medicamentos y las dosis correspondientes que le hayan recetado con anterioridad.

- Medicamentos
Pregunta a tu veterinario para que te ayude a elaborar mejor esta parte del kit. Lo más recomendado suele ser: desinfectante y ungüento antibiótico, solución salina estéril, solución para la limpieza de los oídos, aspirina, peróxido de hidrógeno, solución para el lavado de ojos, anti-diarreicos, algún medicamento para la alergia y para las picaduras.

- Herramientas
Para ayudar a tu mascota a recibir mejor los primeros auxilios deberás tener algunos objetos que te faciliten la tarea: bozal (asegúrate de que las medidas son las correctas), jeringa oral, pinzas, tijeras especiales para las uñas, alicates de punta de aguja para la extracción de cualquier objeto, tijeras normales, guantes desechables, toallas limpias y húmedas, una manta grande por si tuvieras que trasladarle a cualquier sitio de urgencia, bolsas especiales de frío o calor.

parvo 4 Cómo prevenir infecciones en los perros
Parece un tópico, pero es cierto: en los animales, como en las personas, más vale prevenir que curar. Es más sencillo, barato, y nos ahorraremos disgustos y sufrimiento a nuestra mascota. Existen formas fáciles, demostradas y eficaces de proteger, por ejemplo, a un perro de las enfermedades infecciosas. La principal son las vacunas.

La vacunación es la razón más importante por la que ya no mueren en enormes cantidades perros por enfermedades infecciosas como el parvovirus o el moquillo. Aun así, algunos dueños tienen miedo de administrar vacunas a sus cachorros porque creen que eso puede producirles otros problemas.

Es evidente que cualquier procedimiento veterinario conlleva un riesgo, pero el riesgo de una vacuna eficaz y efectiva comparado con el riesgo de una enfermedad que puede llegar a ser mortal es realmente mínimo.

La vacunación o inmunización estimula la respuesta inmune natural y protectora contra el agente de la vacuna: las vacunas contienen patógenos muertos o vivos, pero modificados genéticamente. Algunas contienen sólo partes de los patógenos, por ejemplo, la concha de proteínas de los virus.

Las vacunas que hay que administrarle a un perro depende también de su lugar habitual de residencia o de los que vaya a visitar. Las vacunas contra enfermedades como la rabia, el moquillo, la hepatitis, y el parvovirus, duran al menos tres años, aunque algunos veterinarios pueden recomendar inyecciones anuales dependiendo del entorno.

gato y gata con sus gatitos Elegir el sexo del gato: diferencias a tener en cuenta
La diferencia de carácter entre machos y hembras no son tan grandes como suele creerse, pero, en términos generales, los machos –hayan sido castrados o no- sueñen tener un carácter ligeramente más tranquilo que las hembras. En cuanto al aspecto, en la mayor parte de las razas, la diferencia sí es bastante apreciable a simple vista: los machos son más grandes y robustos, y tienen la cabeza más ancha, lo que les confiere un aspecto más imponente.

Si no se tiene la intención de que el gato críe, la elección entre un macho y una hembra es un asunto de preferencias personales; si no se quiere descartar la posibilidad de criar, habrá que elegir una hembra. Debido a sus instintos naturales, es imposible tener encerrados a los gatos, y tener uno o más machos como reproductores correteando por el exterior supone toda una serie de posibles problemas que no deben subestimarse.

Si se tiene la intención de que nuestra mascota críe, hay que tener en cuenta que hay una larga lista de motivos por los que realmente no es una buena idea para un principiante empezar a criar partiendo de un macho. Con una buena gata se puede conseguir una colección de “pretendientes” apropiados y podremos elegir al gato macho.

Si no se tiene la ambición de criar, lo mejor será esterilizar a nuestro felino, sea macho o hembra. Los machos castrados no marcan su territorio por casa y es menso probable que se vayan a vagabundear fuera de casa; las hembras no esterilizadas (especialmente las que pertenecen a razas orientales) entran en celo prácticamente sin avisar y en ese momento aprovechan cualquier momento de descuido para escapar. El celo de las gatas se puede inhibir químicamente de forma temporal o quirúrgicamente de manera irreversible.

La esterilización quirúrgica de las gatas no posee efectos secundarios y con ella se evitan un alto porcentaje de problemas derivados de las alteraciones hormonales (quistes ováricos, tumores en ovarios y útero, infecciones uterinas…). Debemos tener en cuenta que no se deben esterilizar a gatas de menos de tres meses, hayan tenido el primer celo o no, y tampoco es aconsejable la cirugía si la gata padece algún problema metabólico que impida su anestesia general.

peinargato El aseo general del gato
Con excepción de los gatos esfinge y Rex, la mayoría de los gatos están dotados de una capa de pelo, gruesa o fina, que estarán mudando prácticamente durante todo el año. En primavera y otoño nos encontraremos con que se les cae una gran cantidad de pelo, pero es normal. Con un cuidado adecuado, podremos evitar que nuestra mascota suelte gran cantidad de pelos encima de los sofás o alfombras.

Normalmente, para mantener en buenas condiciones a un gato de pelo corto, es más que suficiente con cepillarlo una vez a la semana, y a la mayoría de gatos de pelo semi-largo tampoco es necesario acicalarlos mucho más; sin embargo, la toilette diaria de un gato persa de pelo largo, por ejemplo, ya es otra historia.

La textura de la capa de un gato persa de pelo largo provoca que empiece a enredarse casi irremediablemente en muy pocos días si no nos preocupamos de cuidárselo bien, si se descuida durante algún tiempo, el gato puede llegar a sufrir irritación en la piel, erupciones y hasta calvas y sarpullidos. Los peines y cepillos más adecuados para usar dependerán de la textura y longitud del pelo de la raza en concreto; lo ideal es preguntar al criador que nos enseñe el equipo que usa él, porque la diferencia de tiempo, comodidad y resultado en el cuidado del pelo de un gato puede ser abismal si se usa el equipo adecuado o no.

La mayoría de los gatos que se exhiben en exposiciones están acostumbrados a ser bañados con champú de vez en cuando; y aunque dicha actividad no figure en nuestros planes para la mascota, si convendrá acostumbrarlo a tomar un baño de vez en cuando. Si no, cuando alguna vez necesitemos imperiosamente hacerlo por algún percance, la experiencia puede ser desastrosa para el gato y el dueño, por eso es mejor acostumbrarlo desde pequeño aunque no sea necesario.

Hay que usar siempre un champú para gatos, uno para personas o cualquier otro producto de limpieza podría dañar sin glándulas sebáceas; y en el caso de gatos excesivamente reticentes al baño, podemos utilizar un polvo especial sin perfume que absorbe la suciedad y el exceso de grasa.

perro correa Cómo aprender a pasear al perro
Hay ocasiones en las que algunos dueños, en lugar de estar paseando por su perro, tienen la sensación de estar siendo paseados por el animal. Perros que en casa son dóciles, pueden volverse completamente ingobernables en la calle; y que el paseo sea cómodo para el perro y el amo puede marcar la diferencia entre que sea un momento lúdico a compartir con nuestra mascota o un suplicio diario para ambos: con un buen adiestramiento se puede enseñar al perro a caminar junto a nosotros sin tirar de la correa.

¿Qué palabras podemos utilizar? “Quieto”, “siéntate”, “adelante” y “junto” son las cuatro órdenes básicas que nuestro can debe aprender a acatar; y las cuatro que nosotros debemos aprender a darle.

El perro debe sentirse cómodo llevando collar y una correa ligera. Es mejor empezar el adiestramiento en casa, preferiblemente en un pasillo sin obstáculos ni distracciones; luego se puede continuar en una zona exterior, pero sólo cuando por lo menos haya aprendido a aceptar cómodamente la orden “junto”. Las sesiones han de ser cortas, de entre 5 y 15 minutos cada vez, y nunca cuando el perro –ni su dueño- esté cansado. Piense con qué pierna va a empezar a caminar, es un detalle importante; ya que el perro se guiará por esa pierna.

Se debe comenzar dando las órdenes de “siéntate” y “quieto”, y cuando queramos que comienza a andar, “adelante”, al mismo tiempo que comenzamos a andar con la pierna izquierda. Mientras el perro se mueve a nuestro lado hay que darle la orden de “junto”, y si de repente tiende a acelerarse hay que turar suavemente de la correa y dar la orden de “quieto”. Después de dar algunos pasos, hay que parase y dar la orden de “quieto”; si lo hace bien, es conveniente una pequeña recompensa y una alabanza, y después repetir la misma secuencia de pasos.

Una vez que el perro haya aprendido a caminar a nuestro lado, se pueden empezar a introducir los giros: mientras se anda, se usa la mano izquierda para guiarlo hacia la derecha y cuando empieza a girarse se le da la orden de “junto”. Si llevamos al perro a nuestra izquierda, los giros hacia ese lado serán un poco más complicados: hay que aumentar el paso y deslizar la mano por el collar para controlarlo de cerca, el perro ha de estar cerca de nuestra pierna izquierda y atender a la orden de “junto” mientras aminora el paso para girar.

Poco a poco y repitiendo el adiestramiento de forma constante, será un perro educado que podrá pasear tranquilamente con su dueño.