
¿Sabías que muchas mujeres abandonan sus gatos cuando se quedan embarazadas? La mayoría de las que lo hacen es porque tienen miedo a que su mascota les contagie la toxoplasmosis, pero están equivocadas: estar embarazada y tener un gato es totalmente compatible.
Aunque la toxoplasmosis puede tener consecuencias muy graves en el feto, es una enfermedad poco común y tomando precauciones no hay razón alguna para desprenderse de un gato sano.
















